Hoy he empezado el día cumpliendo con mis deberes conyugales: le he puesto el cafelito a mi maridito, como bien ordenó el cura.

Bueno, eso ha sido después de degustar un desayuno tipical newyorkino en la habitación del hotel (lo que en principio iban a ser unos huevos revueltos, han resultado ser escalfados… tenemos que repasar más nuestro inglés).

Después, subidón de adrenalina: volvemos a ir de compras!! Hemos estado más de dos horas en la Niketown (avistamiento de famoso incluido, “Spike Lee” o como le ha bautizado Andrés “RASpike Lee”, el muy soso no se ha querido hacer una foto con nosotros, así que le hemos robado una a él).



Al terminar de fundir la tarjeta en Nike, hemos ido a recuperarnos del susto viendo el hotel New York Palace (para los que sois serieadictos como nosotros, el hotel de “Gossip Girl”) precioso!! y además con una vista de la catedral de San Patricio por la parte posterior muy bonita.

Buscando un sitio para comer, hemos descubierto que en Nueva York también hay mercadillos!! Nos hemos topado con uno enorme en la sexta avenida, abarrotado de gente, comida y puestecitos de todo tipo (camisetas, comida, bolsos, etc), increíble la extensión que tenía. Pero hemos decidido comer en un sitio un poco mas decentillo, ya que era nuestro último día y preveíamos que a la noche íbamos a estar cansados de tanto paseo y compras, así que hemos localizado al lado de nuestro hotel un restaurante italiano, donde hemos comido fenomenal. El restaurante en cuestión se llama “Bistro milano” y hemos brindado con unas copillas de vino (muy rico por cierto, pero no nos hemos quedado con el nombre).

Después de haber reposado la comida, hemos retomado nuestro itinerario de compras y regalos para la family, y a última hora hemos logrado encontrar una tienda abierta para comprar una maleta más (chicos, si venís a Nueva York, en serio, llevaos la maleta vacía!!)
Mañana…dirección Hawaii!! así que os seguiremos informando desde allí.
Besitos,
Alicia y Andrés.