Hoy ha sido el último día completo que hemos pasado en Hawaii. Pero al igual que los anteriores ha sido un buen genial día. Para empezar, nos han traído el desayuno y lo hemos tomado en la terraza mirando al mar, todo genial hasta que los pájaros de por allí se han enterado y han empezado a acechar nuestra comida. Lo que parecía un idílico desayuno casi se convierte en la secuela de la película del gran Hitchcock.

Después, nos hemos dispuesto a comenzar nuestra ruta no sin antes darnos otro capricho más en nuestro viaje, bueno para ser correctos en este caso el capricho me lo he dado yo. Hemos cambiado el Mitsubishi que nos dieron ayer, por uno de mis coches favoritos: Un Mustang descapotable. El coche es precioso y yo no se si tiene caballos o leones dentro de ese motor porque como rugía oiga!

A continuación y no sin antes recoger la baba que he dejado por los suelos, hemos empezado el viaje hasta una playa recóndita en la que se encuentra la localización del campamento de LOST.

Teníamos que aparcar en un sitio coger un callejón que nos llevaba a una playa y andar y andar hasta llegar a la dichosa localización a la cual no se podía llegar por otra parte por estar en propiedad privada. Luego hemos andado más y más para ver la iglesia que construía Mr.Ecko.



Buff que calor hemos pasado, andar por esa arena ha sido pesadísimo pero ha merecido la pena para quitarnos el mono del ver localizaciones.

Después hemos recorrido la isla en el sentido contrario para conocer la parte este y noreste que no la habíamos visto, la verdad es que la isla es una maravilla una mezcla increíble de civilización y zonas salvajes que merece la pena conocer.

A estas alturas se nos ha hecho la hora de comer y hemos decidido pasarnos por un supermercado para comprar unas provisiones e ir a un “mirador”, y dicho y hecho nos hemos cogido unos sandwiches y hemos ido a unas rocas a comer tranquilamente mientras veíamos las maravillosas e incansables vistas de las playas hawaianas.
Ya después de comer y reposar la comida, nos hemos decido volver tranquilamente hacia nuestro Resort para poder terminar de hacer las compritas que nos quedaban para llevar recuerdos a nuestros seres queridos.
Ahora ya estamos relajados en la habitación y nos vamos a dar un pequeño homenaje a modo de despedida con una cena y unos caldos (un Cavernet y un Merlot) californianos para catar :D .
En la cena he cumplido otro de los puntos de la lista que todos tenemos sobre lo que nos gustaría hacer por lo menos una vez. Me he comido una hamburguesa! y diréis: pues vaya cosa… eh! quietos ahí parados que no era una hamburguesa cualquiera, era una hamburguesa de carne de Kobe.
Mañana a las 12:30 abandonaremos nuestra maravillosa habitación y pasaremos el resto del día en la piscina hasta las 17:30 que nos vienen a recoger para llevarnos al aeropuerto.
Trataremos de contar lo que nos queda aunque seguramente ya de camino de vuelta
P.d: Unas fotillos para darle más empaque al tema.




































